3 RITUALES DE PRIMAVERA
El sol empieza a sentirse diferente.
El paisaje cambia de estación y esto también nos afecta. Parte de nuestra naturaleza es estar en vínculo con nuestro entorno.
Los días más largos y cálidos nos invitan a estar más en contacto, a salir y a vincularnos con lo que nos rodea.
Te traigo tres rituales para mover la energía estancada y florecer al brillo del sol.

1. LIMPIÁ Y ABRÍ LAS VENTANAS
Vas a activar una limpieza del hogar.
Elegí un rincón de tu casa que sientas cargado, detenido o abandonado, y ordenalo, limpialo y vacialo.
Abrí las ventanas.Ordená.Sacudí el ambiente.Dejá entrar el aire.
Sumale a este momento un sahumo de romero, ruda, laurel o salvia.
Primero se realiza la limpieza física y luego se sahúma. No es necesario hacerlo mientras estás limpiando: así, la magia de las plantas se activa con el ambiente ya renovado.
Mientras limpiás, repetí:
FRASE ACTIVADORA
"Abro espacio para lo nuevo. Dejo ir lo que ya cumplió su ciclo."

2. BAÑO CON HIERBAS
Prepará un momento para vos.
Puede ser un baño, una ducha consciente o un enjuague de manos.
Sumá al agua pétalos de rosas o canela.
Mientras el agua toca tu cuerpo, imaginá que despertás suavemente después del invierno.
Mientras te bañas o limpias, repetí:
FRASE ACTIVADORA:
"Me permito renacer a mi propio ritmo. Me abro a recibir lo que está por florecer."

3. RITUAL PARA EL ALTAR
VELA VERDE Y CANELA PARA ABRIR CAMINOS
En tiempos de primavera, te invito a conectar con la expansión, el crecimiento y los nuevos comienzos.
Encendé una vela verde y espolvoreá un poco de canela sobre la vela o alrededor de ella.
Mientras observás la llama, pensá en aquello que querés ver crecer durante esta nueva estación.
Puede ser:
Un proyecto.Un vínculo.Una decisión.O una parte de vos.
Mientras prendes o ves la vela recitá:
FRASE ACTIVADORA:
"Me abro a los nuevos comienzos.Confío en lo que está creciendo en mí.Recibo con gratitud todo aquello que llega para florecer."
Dale tiempo a la vela para iluminar tu intención. Observá cómo se va quemando y, cuando se consuma, fijate cómo terminó su consumo.
Esos cierres pueden ser una oportunidad para observar simbólicamente cómo sentís que viene tu energía y qué procesos están pidiendo transformarse.





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