Entre lo que espero y lo que sucede.
- maria eugenia jarazo

- hace 4 días
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Me pasó que, en una sesión de Registros Akáshicos, me apareció una frase que me pareció interesante y que me gustaría que reflexionemos juntas...
A una paciente nació aconsejarle mirar lo que le estaba sucediendo desde la PERSPECTIVA y no desde las EXPECTATIVAS. Un concepto interesante, porque por momentos ambos se funden y tiñen nuestro hacer en la vida. ¿Hasta dónde me permito tomar perspectiva? Y, una vez que lo hago, ¿lo miro con la mirada crítica de la expectativa o logro correr un poco la emoción y observar los hechos o la situación desde cierta distancia y con sorpresa para ver qué está verdaderamente sucediendo?
Cuando la mente opera desde el estrés, pierde todo tipo de objetividad. Y aquí es donde la mente se corre de su rol y, en vez de resolver conflictos, los genera. Y esto nos suele pasar más veces de lo que creemos.
La vida está rodeada y atravesada por una gran lista de fracasos e imprevistos. Para lo cual quiero sacarle todo tipo de peso a la palabra fracaso y a la palabra imprevisto. En la vida, las genialidades aparecen en la exploración. Los científicos, de hecho, desarrollan hipótesis con un listado inmenso de posibles fracasos e imprevistos y una posible estrategia de resultados. Luego lo aplican al campo de la acción: a veces confirman la hipótesis y, en otras, suman un poroto más a la lista de fracasos.

Ahora, ¿por qué hablo de perspectiva y expectativa?
Porque muchas veces nos recomiendan (y yo también lo recomiendo) frenar para ver qué está pasando. Pero lo que solemos hacer es aferrarnos a la expectativa de lo que queremos conseguir, nublando la posibilidad de encontrar otros caminos para alcanzar nuestras metas.
La invitación es a frenar, tomar perspectiva, pero también correrse un poco de las expectativas para encontrar el mejor camino hacia el fin buscado.
Para que esto suceda, es clave sumar hábitos que ayuden a agudizar la escucha de nuestros sentidos, alimentar una intuición atinada y bajar los niveles de estrés para pensar desde la abundancia y no desde la carencia y el miedo.
Sugerencias
Las prácticas de movimiento consciente son grandes aliadas para, al menos, tres de los puntos mencionados.
Entrenan a la mente para que deje de aferrarse al futuro y al pasado y pueda pensar en el presente, evaluando las posibilidades del futuro y contemplando las bases heredadas del pasado.
Al aprender a escuchar los sentidos, aprendemos a reconocer que el cuerpo tiene inteligencia y nos puede sugerir por dónde ir y por dónde no ante la vida. No es una escucha azarosa; es una escucha que se entrena y que, si se desarrolla con la guía de profesores y personas formadas en el desarrollo de la escucha de los sentidos, puede ser una gran aliada para empezar a tomar mejores decisiones, más asertivas y en menos tiempo.
Al reducir el estrés y la ansiedad, el cuerpo baja sus estados de alerta y la mente empieza a pensar con claridad. De esta forma, puede discernir entre lo que se está buscando llevar a cabo y lo que espera de aquello que lleva a cabo. Muchas veces, la carga de expectativa puede interferir en una buena acción.
Con esto no digo eliminar el entusiasmo ni la fuerza de voluntad, sino estar abierta a que, a veces, la vida tiene otros caminos, no pensados, para llegar a un resultado deseado. Y, en otras ocasiones, que el resultado no llegue tal como lo estamos deseando no quiere decir que haya sido un fracaso.
Algunas prácticas que pueden ayudarte
Yoga
Tiene como foco destrabar tensiones en el cuerpo, regular el sistema nervioso y construir una mayor presencia ante la vida.
Técnica Alexander
Trae conciencia corporal a cualquier acción que llevamos adelante. Mejora el uso postural, el vínculo del cuerpo con el espacio (propiocepción), favorece una respiración más libre y una mayor presencia. Al igual que el yoga, ayuda a reducir el estrés y la ansiedad porque nos invita a conectar con el tiempo presente.
Reiki
A través de una terapia vibracional, puede ayudar a revitalizar la energía drenada por el día a día y recuperar esa pequeña fuerza de voluntad y ese entusiasmo que muchas veces necesitamos para transitar la vida.
Registros Akáshicos
Ayudan a poner en palabras aquello que queremos encauzar y todavía no sabemos por dónde comenzar. Pueden ser un gran aliado para recibir información sutil y abrir nuevas perspectivas sobre los caminos posibles.

Te propongo ver la vida con ojos de científica o de exploradora, formulando hipótesis, abrazando los fracasos y disfrutando de los desafíos para encontrar el camino "correcto".




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